domingo, 4 de diciembre de 2011

íntima




me animo a la intemperie de mi casa


el colibrí se arranca de la rama
como un adjetivo envejecido
del cuerpo del poema

pienso si las palabras
regiones de un sueño
paraísos
hacía un año que vivía sola
rodeada de gatos y libros

nada en ella hacía pensar
que aún albergaba
un sueño

una mujer que se parecía a mí


esa frontera
me presento desnuda
me paro en el umbral
y pregunto
antonia se repite
en los espejos
antonia
antonia
como un eco
la imagen
tratando de apropiarse
de sí misma

pienso en esas palabras
que construyen los detalles cotidianos
habitan los días
impunemente
recorren mi intimidad
cuando el alba se aleja
del horizonte
se eleva en vuelo
leve
abro
las alas de las ventanas
abro
la puerta
hasta donde la intimidad me permite
esperando


entran y salen del poema
más allá de mí
recibo mensajes
mundos tejidos con hilos de seda
y sol

en mi casa alguien trabaja
incansablemente
juega con el equilibrio y la acrobacia
inventa caminos para andar y desandar
para seducir
hacerse la cazadora

burla al tiempo la araña

esta mañana ha tejido en la escoba
desafía al ama de casa que se detiene
en los detalles de la miniatura
filigrana silenciosa

esta mañana
tengo
una nueva pregunta

las palabras que traen los que llegan
las palabras que se llevan los que se van
salen flores de las bocas
jazmines
agapantos
margaritas
cosmos
pequeñas perfecciones llenas de luz

nos decimos que cantamos
para alejar la oscuridad
fluye el color que contiene todos los colores
prendido del ala de un verano

el colibrí trae palabras
me deja muda
las despabila
compite con el tiempo
me pide del azúcar
urgencia de pico rojo
detenerse en el ritmo del fuelle que abanica mi corazón
que el soplo saque el aliento a viva voz
se instale inmutable
como un aroma intenso
sutil
que no haya latido capaz de silenciar mi boca infinita
que sea todo lenguaje
sorbo a sorbo
bajo las estrellas
respiración

las palabras no son todas dulces
con el lápiz traigo los lugares aquí
al papel
los llevo a todas partes
hago lo mismo con el tiempo

a las cuatro de la mañana me despiertan los pájaros
cantan fuerte
suenan como el agua del arroyo
una vez vi al vecino salir de entrecasa
en medio de la lluvia
a las seis cuando paró
los pájaros se habían volado
ya se asomaba el sol

lo mismo el colibrí
con mi poema

vienen los gorriones al agua
hasta que la sombra los oscurece

yo hacía noche al reparo del poema
Íntima
despierto temprano
imagino el día que vendrá
me entrego al agua tibia de la ducha
con un silencio que me recorre
pensamientos que compiten por fluir
dedico un tiempo al espejo
diálogo
encuentro de figuras que se van armando
hasta darme forma
mi pelo mi rostro
los colores que vestirán mi cuerpo
la rutina de los alimentos del desayuno

a veces el día baja sobre rieles
y asciende impulsado por aires frescos
otras se enreda
en una maraña de imprevistos
que me atrapan

quiero emigrar

abro todas las ventanas
para que entren las palabras
no hay dolor

esta vez me acordé…
el miedo prendido en el pecho como una garrapata
miedo a no ser lo suficientemente veloz
miedo a no poder escapar
miedo a no llegar
miedo al miedo
el galope del caballo y el de mi corazón al unísono
siempre corro en los sueños
siempre me corren
siempre la misma puerta
que no abre
siempre me caigo al pozo
y ahí
me despierto


amanezco en el poema
he superado la madrugada
los grillos
también los sapos
entrarán triunfantes
le han ganado a la noche.

martes, 18 de enero de 2011

"Leif Larsen. La mano que encarna el anzuelo" María Antonia Zaragoza

Leif Larsen
La mano que encarna el anzuelo














María Antonia Zaragoza





















I
“a qué le teme don leif?”
al viento norte
te lleva mar adentro
lejos
las voces cotidianas
cerca
el horizonte
donde la realidad se confunde

los ojos de los perros
no se mueven
pelos que se erizan
aúllan
hocicos borrachos
de yodo y sal
esperan en la playa

un diálogo de remos
en el piano de la espuma
la música del dueño se conoce
burbujas en la sangre
cuando llega
mueven la cola
enloquecen
la música
del dueño
se conoce

cincha con el bote
fatiga
pausa
pensamiento

vuelven todos para casa

(Las palabras entre comillas pertenecen al periodista Néstor Maquiavelli en una entrevista realizada para el ciclo “Esas pequeñas cosas”. En cursiva, respuesta de Leif)


II
el vikingo de la aldea
navega
el lomo violento de las aguas
la sal
la grieta
la llaga

hoy no hay pesca

hay panqueques

sobre la sartén tibia
dulces

tradiciones de la sangre
en tres idiomas
recuerdos de haber cruzado el mar
antes
de nacer


















III
el bote guarda
caracolas
en su vientre
ásperas
como la mano que apila

los chicos juegan con ellas
hacen caminos y cantan
parecen flores
enanas
con varios ojos
que miran la luna

























IV
wamafano salta
las olas
los nombres de los sobrinos
se escriben en el agua
ves el collage en el espejo
se mueven
transparencias
fugaces

y sin embargo
indelebles
duraron toda la vida

(Wamafano es el nombre del bote. Fantasía compuesta por las sílabas de los nombres de sus sobrinos de sangre y del afecto: Walter, Marcela, Fabián, Tino)
























V
en noviembre
las zarzamoras
espían
con sus ojos múltiples
morados
parecen moscas
agazapadas
en la puerta de la cocina

me dispongo
a vivir otro día
en tu casa

te pido permiso

corto una
otra
como vos
con delicadeza
eligiéndola

un día estuve ahí
hace mucho tiempo
otros eran los perfumes
latía en la planta
el mismo corazón











VI
cortabas la fruta
la nombrabas
científicamente

te obedecían las plantas

me regalaste moras
preparé dulce
gestos que nos unen
en este escenario

pasó el tiempo
estaciones
visitamos el futuro

y nos gustó


las uvas me miran
sus ojos
maduros
hermanas de las que me llevaste
una tarde

comí
de esas uvas
ellas me eligieron
para cuidar la parra

las hojas abanican algo
no sé
a veces hay un silencio
en el patio
perfume
una paz llena de preguntas


VII
los colibríes te buscan
entre las flores
las prueban
tiemblan un poco en cada una
leen el secreto
un beso a tu duende
y se van

se conforman con eso

son tus ángeles
con esas plumitas brillantes
aparecen y desaparecen
como vos
de incógnito






















VIII
se han apagado
los espejos de escamas
pequeñas vírgenes dormían
en los mantos
las narices fruncidas
por el olor

los pescados son así
su alma se hace agua
las escamas
plata
que la arena guarda
para ahuyentar hormigas.
























IX
un día
fuimos a ver los tulipanes
ardían bajo el sol
frutas carnosas
de colores

milagro
en ese cementerio
de chapas y maderas

se estremecían al oír tu voz
azul
entre los limoneros
























X
nácar sobre madera
en el limonero de almejas verdes
rara especie de caracoles
en tu patio marino

jugo de soles
sin sal
para el pescado

exprimir el viento
de una estación
por donde se ha colado
la mañana
mirando al hombre
que hace la vertical
sobre los remos





















XI
las fresias te esperaban
con sus vapores
blancos y amarillos
a la vuelta de la pesca

no es cierto
que te gustaba el olor a pescado

la mano que encarna el anzuelo
cava la arena
esconde el bulbo
lo tapa cuidadosamente
y se prepara
para el milagro

no hay hombre
que se resista
al guiño tembloroso
de sentirse esperado
por una flor

















XIIamapolas de ojos grandes
les gusta el bote
esa proximidad
roce
miran atrás
tu barba que baja
las eriza
apenas
para despedirse




























XIII
crecen todos los años
las corto y te las llevo
allá
donde dicen que estás

yo no

menos ahora
que hay una musiquita
acá en el patio

junto flores
las pongo en casa
para vos
fresias azules

fresias azules
nos dejaste

no
no nos íbamos a olvidar
de tus ojos















XIV
siguen verdes
siempre verdes
a la entrada
la retama no para
de dar hijos y flores

un cerco de plantas
es mejor que una pared

sírvase una flor amarilla
para entrar a la casa
de leif

las rudas las puse yo
superstición
tienen ese vibrar
turquesa

vuelvo a tus ojos

desde qué cielo en flor
me mirarán?


andan tímidas esta noche
las estrellas
notas del tango soledad

cielo de gualeguay
desde la hamaca
sus hojas como esqueletos
de pescado





XV
si hay estrellas
mañana no llueve
la luna no está
de lluvia

el mar te sentará en su falda
mecedora

al bote le entra agua
por los agujeros
hoy no usás el tarro de achique
seguís pescando
uno tras otro
frutos del cardumen

te ven salir
con los pejerreyes
estrellas vivas
entre los pies
mojados


















VI
a las mentas les gusta tu casa
vocación de peces
aman el agua
agua dulce

se lavan
las hojas
las brillan

como vos
esos últimos días

ducha y espuma
agua que corre
que se va

pedías ducha
a cada rato
mamá dijo a bañarse

ahora
pedías ducha














XVIIsé que te gustaban
planté frutillas

aman los pescadores
guarecen al reparo
de sus botes
se quedan ahí
toda la vida
sedentarias
ruborizan
siempre
ruborizan
al fin

pestemoa las preparaba con crema
el más chico repite el postre
todos te mimaban

(Bestmoor, abuela en danés. En el poema se usa como suena: pestemoa)



















XVIII
antes que el sol se siente
en su paradigma
antes
apenas un soplo
antes
estabas con los perros
antes
de elevarse leve
antes
de avanzar el día
antes
vos
y después el sol
























XIX
vas por la playa del viento
el murmullo
recita
soledad

buscás una señal nueva

en las aguas azules
del cielo
viajan criaturas
de seda y luz



























XX
faro late luz
temblorosa
corazón agitado
contra el viento

desolada la playa

los perros te siguen
en la niebla
hilos invisibles
los unen a tus huesos
marchan rítmicos
adelante

mientras todo se peina
para atrás




















XXI
don leif
me vende el perro?
el perro no es mío
lo veo siempre con usted

el perro no es mío
es mi amigo






























XXII
hay elegancia en los remos
un vals de strauss
y el danubio azul
riman con las aguas permeables

a la cáscara de nuez la impulsan
viejas notas

dos hojas de aromo
escritas
en otra lengua


























XXIII
en el sótano
leías el tiempo
en la débil caligrafía
de tus caracoles

vivos































XXIV
te entendías con la furia
del cielo

viento viene
viento
































XXV
la casa respira
el cielo circula por ella

por la ventana
te veo en otro tiempo

largos y anchos espejos
iluminan
siempre el agua
el agua y la luz
que son lo mismo


























XXI
tus sobrinos te sacaron de cabeza
el día que empezaste a enfriarte

el almendro lo vio

y no paró de nevar































XXVII
el sol del mediodía
mueve piezas
en el fondo del mar
cae
la luz hace aparecer comida
en la cueva hay cangrejos
algas
camarones
anémonas
entre las rocas

la corvina negra va a comer
siempre al mismo lugar
si hay una hay dos

a la vuelta de la pesca
ibas a buscarlas
la corvina negra no se vende
se comparte con amigos
hay que traer el vino
hoy deben estar ahí
vamos
yo te voy a enseñar el lugar

fracasamos
se fueron

y la corvina negra, tío?
la traje
30 kilos
está colgada en el patio

la corvina negra
de los últimos días
los sueños
de ojos cerrados
ojos abiertos

el horizonte
donde la realidad
se confunde



















domingo, 9 de enero de 2011

Antología 2010

“Sacamos el tiempo de una cáscara de nuez y le enseñamos a andar”
Paul Celan

fluye la palabra primera
el nombre que da nombre a lo que existe
un sonido generoso
se vuelve amanecer en mi ventana
canta el sol rompiendo un sueño
palpita en mi boca una naranja
el color herido de lo indecible.


Mi alma es una taza del universo

Revuelvo las estrellas
dulces
cada mañana
con la cuchara del tiempo
desayuno el infinito
antes que salga el sol
y explote el día.

Querido Paul:
anoche tuve un sueño
era primavera y
los árboles volaron
hacia sus pájaros
todos iban al encuentro de sus otros
los planetas se perseguían
en una avalancha amorosa
insectos bellos imantados
hasta fundirse en ámbar

era primavera
vos
estabas
y no.



Alguna vez escribiré con flores

midiendo cada una de mis frases
por su color brillo movimiento
estoy cansada de palabras

no más lápiz dalias azucenas
la desnudez del color
tatuando el infinito con los pétalos

elegiré los cosmos rosas
para mi nombre
y las fresias perfumadas
para contar sobre mi casa
petisos heliotropos
para mis pies
y cada día un trébol rojo
un trébol rojo

marimonias para las alegrías
crisantemos para los dolores del alma
panaderos para la levedad
y para la música
flor de lis

Posaré la flor del pájaro
en la palma de la mano
la echaré a volar cada día
con los ojos en los detalles del vuelo
hasta que se pierda
se vuelva punto
pétalo.


Como un pájaro quieto

Esta casa está llena de luz. Luz que rosa las cosas sin tocarlas. Pasa entre ellas el silencio y se detiene a mirar colores. Esta casa está llena de colores, la luz no los abandona, se queda posada sobre ellos como un pájaro quieto.
Luz de sol, sol de día que das brillo a todas las cosas.
Luz de noche, no sol. Sol de noche, blanca luz eléctrica. Las cosas te confiesan otros colores.
Luz que haces agua en las cosas, espejas, nievas, luz amiga de mis ojos. Señora luz madre de todas las cosas.


Pasaje de luz

La sombra de las hojas
Ilumina las naranjas

Beatriz Vallejos

La sombra de las hojas
dibuja laberintos
de luz.
Tiemblan las naranjas
bajo el sol.
El silencio
atraviesa el árbol
sin tocarlo.

El árbol

Esa copa que abre
Cobre y verde
Las flores como una llovizna.
Beatriz Vallejos

Esa copa que abre
breve cobre verde
cuero y papel de arroz
tiza en los pétalos
las flores como una llovizna.

Canoa

El pescador
Pintaba su canoa.
Beatriz Vallejos

amarillo
para el agua marrón
rojo
para el agua celeste

todos los colores
junta el río
y los rompe
en mi pedazos

espejitos de colores
flotando
la mujer
miraba.



Espejo I

En el monte de cristal
piedras transparentes
esperan la salida del sol
hay algo de agua en esa ceremonia
un espejo
la esperanza de un oasis.




Espejo II

La escritura helada
con los dedos
labios que han dicho
imágenes efímeras
la memoria del espejo es prodigiosa
lo doble
lo real
los otros
imágenes deformes
nos miran
nos sorprenden
nos repiten
nos persiguen desde afuera

la transparencia del espejo
se salpica de gotas de agua
pequeños cristales más frágiles que el tiempo
en el brillo de un sonido

la ilusión del agua en la distancia
desaparece en la ruta
se ha evaporado el espejo.


Ojo oscuro en setiembre

El sol se apaga
sereno
en los campos verdes y dorados

anda la primavera
avisando su llegada.


“Pero no en vano he vivido este largo día y puedo asegurarles que está dando sus últimos coletazos” Samuel Beckett

Hay un silencio que precede el apoyo del sol en el horizonte
una agonía opaca entre los dedos del reloj
un lamento por lo que hoy no fue
algo intenso
se
apaga
avanzan
las sombras
sobre todo lo que ha florecido
la noche se acomoda sobre este costado del mundo
apoya la mejilla estira los brazos y con la mano apaga la luz.



Revivir
O Reciclado
O Revival

En el silencio de la casa
vacía
ordeno papeles
me demoro en mi letra de otros años
hay un poema
temblando
de frío
de tiempo
de olvido
me estira una mano
viva
me mira a los ojos
suplica
le cuelgan unas hojas marchitas
excesos
tiene la piel turbia
pero la mirada intensa
transparente

abrazo de tinta
goma
le pongo un vestido nuevo
y lo subo al blog.




En el aromo hay una buena rama
tienen sombra las nenas- dijo mi madre
Mi padre colgó la hamaca
cadenas fuertes
asiento de madera

empezamos a gastar el pasto
con los pies
de puntitas
impulso hacia delante
soltarse en el envión
hasta volar
un salto en la panza
en el regreso
con un poco más llegaba a la rama

¡Si se hamacan tan fuerte
se van a dar vuelta!

-Ahora a mí

-No, vos sos chiquita

(sigo hasta marearme)
-Te la quito
-No! No me agarres
que me vas a hacer caer

yo pensaba cosas
cuando me hamacaba
mi hermana dijo
-parecés Heidi
en esa hamaca infinita.

¿Nadie ya? ¿o acaso el patio?

¿nadie ya?
¿o acaso el patio?
¿nadie tiene paciencia para las habas
sembrarlas todas las primaveras
mantener limpios los surcos
nadie?
¿nadie ya?
¿nadie riega el limonero de 4 estaciones?
¿nadie? ¿nadie ya?

¿quién cuida las violetas
la rosa roja que da a la pared del vecino
¿nadie?
¿nadie ya?

hay un cerezo de hojas inquietas
nadie juntó la fruta
¿nadie
¿nadie ya?

entre los palos del parral
la abuela me ataba el elástico
para saltar
¿nadie me propone un juego
que quiera seguir hasta cansarme?
¿nadie?
¿nadie ya?

el abuelo molía el maíz
para las gallinas
¿nadie se acerca al tejido de alambre
para verlas venir
desesperadas?
¿nadie?
¿nadie ya?

la corona de novia
saludó en blanco
los 60 años de las bodas

¿nadie nos trae un ramito nadie?
¿nadie ya?


El libro


Luisa T. cuando está sola es desordenada. Ni se imagina que está siendo observada por un conjunto de especialistas a través de una pantalla.
Luisa T. no ha hecho la cama, ni lavado los utensilios del desayuno, ha dejado la cartera sobre la mesa y un abrigo de ayer sobre el sillón. Hay papeles de varios días desparramados sobre los muebles.
Luisa T. toma un libro y se queda en silencio, posados sus ojos sobre el papel que sistemáticamente gira, gira. En un momento levanta la vista, mira las cosas fuera de lugar. Detrás de la pantalla esperan que Luisa T. se conecte con la realidad. Pero no. Luisa T. está en otro lugar.









sábado, 27 de febrero de 2010

Más arenicosas

Corvina

La corvina
se hamaca
en la corriente marina

se hamaca
se hamaca
saltarina

se saca
una escama
en su cama escasa
en su cama es casa
en su cama
casuarina

casuarina
cantarina
la corriente marina

su casa
su cama
su hamaca
marina.

----

Pez palo

Pez palo
no es de madera
no se marea
no mar
no era
era pez palo
de mar
si era.

----

Pescadilla

Qué pesadilla
la pescadilla
viene en pandilla.

Escama plateada
de pescada.

---

Lenguado

Ojo mojado
no parpadea
ningún pescado.

-----

Banderita

Aleta color violeta
gallito veleta.

---

Cangrejo

Qué bicho raro
camina para atrás
y de costado.

--------


La raya

Plato de plata
hace la plancha
en la playa
la raya
la raya
no es una raya
es un plato playo
veloz como el rayo.

----

La raya

Viene tormenta
la
ra
ya
comenta contenta
con tenta
espera espera
atenta
a tenta
que esta
tor
menta
tenga
rayo.

---

Cornalito

Igual que el pejerrey
pero chiquito.

---

Lunas

Luna llena

Una medalla de luz
en el pecho de la noche.

Un ojo de hielo
que mira la noche.

Un círculo de tiza
en el pizarrón de la noche.

Una pompa de jabón
en la mano sucia de la noche.

La bola de cristal
de la hechicera de la noche.

La única perla
de la ostra de la noche.

Una lágrima de plata
se le ha escapado a la noche.

Luna creciente

Un gajo de cebolla
para que llore la noche.

Sonrisa de dientes blancos
está mostrando la noche.

Vientre de luz que crece
para ver nacer la noche.

Luna menguante

Primer diente de marfil
le ha cortado a la noche

es un colmillo de leche
en la boca de la noche.

Luna nueva

Niña blanca fue a esconderse
piedra libre de la noche.

Todos cuentan hasta siete
hematite
azabache
carbón
tinta china
grafito y purpurina
lápiz negro
pizarrón
muy oscura está la noche.

Poemas naturales

Florecen los cosmos

Florecen los cosmos
como mariposas
aletean
bailan
se miran
se hamacan
se duermen
se vuelan
el viento los besa
les bate las alas
agita el vestido
verde de sus lágrimas.

Frutillas

Hay rojo
en la cama
verde
de las flores blancas
algunas frutillas
se pintan la cara
desde la vergüenza
caliente del tallo.

El almendro

El almendro está vestido
con flores de luna fría
papel picado
nieve en el patio
corazones blancos
con la puntita rosa
el almendro está de fiesta
en pleno invierno
loco
está el almendro.

------

El viento

Dobla las banderas blandas
bailador de barriletes

besa bibliotecas
barcos
y bufandas

burla bufones
bulubú
bulubú

bromea
bodas de batata

al barro lo barre
y bate al bonete
bulubú
bulubú

bolsa de versos blancos
besos
besos
benteveo

las bocas del viento
dicen muchas cosas.

-------

Bichos de luz

Los bichos de luz
prenden y apagan
la navidad
en el patio.

Bichos bolita

Confites de tortas
de tortas de barro
de barro del patio
del patio de casa

donde los bichos de luz
prenden y apagan
la navidad.

Bichos de luz muertos

Estrellas vivas
que un chico
guardó en un frasco.

Lluvia

El pueblo se lava la cara
en las violetas del cielo
cortina de flecos mojados
peluca que apaga el sol.
--------


Se viste el día


El día se despereza
con camisón de cereza

el día se levanta
con un vestido de naranja

el día pasea agreste
con una blusa celeste

el día camina
con pantalón mandarina

y se recuesta cansado
en un almohadón rosado.

De negro viene la noche
y a mis colores
le pone un broche.

----------------

Grillo
habrá música esta noche
mientras desfilan las sombras
de los pinos.

Verano

Verano
es el tiempo de la siesta
hamacarse
en el costado limón
del mediodía.